miércoles, 8 de febrero de 2017

El muro de Netanyahu no tiene que ver con la inmigración, sino con el racismo Asaf Calderon Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

EL PAIS DE LOS DOS PREMIOS NOBEL : EL DE LA IGNORANCIA Y EL DE LA MUERTE RENAN VEGA CANTOR


EL PAIS DE LOS DOS PREMIOS NOBEL
: EL DE LA IGNORANCIA Y EL DE LA MUERTE
RENAN VEGA CANTOR
“Esta seudoaristrocracia
colombiana genera violencia desde la escuela básica primaria, al clasificar
educativamente las clases sociales: los ricos estudian en colegios de estratos altos; los pobres en la escuela
pública o en colegios privados de pésima calidad. Allí está el sustr
ato de la violencia colombiana. Se está
creando en la sociedad desde el principio una actitud de rivalidad, no de solidaridad, y eso se acentúa en la
universidad [...] [La] universidad privada colombiana tiene una tarea económica que es beneficiosa para los
dueños, pero es una tarea de formación criminal para sus alumnos, porque la ignorancia de lo elemental de
nuestra historia que promueve es increíble”.
Rafael Gutiérrez Girardot,
El partido liberal: es una mentira que está en crisis permanente
(
Entrevista
),
Revista Babel
, No. 11, mayo
-
diciembre de 2009.
l sábado 10 de diciembre
de 2016
se entregó en Oslo del Premio Nobel de la Paz (sic) a
Juan Manuel Santos, 34 años después de que le fuera conferido el Premio Nobel de
Literatura a Gabriel García Márquez. Con esto nos convertimos en el país de los dos nobeles,
de lo que debería desprende
rse que esos dos galardones han influido, o van a influir, en la
sociedad colombiana, haciéndola más culta (por la lectura y la escritura) y más pacífica. Por
desgracia, la realidad no se asemeja en nada a esa presunción,
y
al contrario, somos el país de
la ignorancia y de la muerte,
como lo mostramos en este artículo.
IGNORANCIA Y ANALFABETISMO EN EL
MACONDO
DEL NOBEL DE LITERATURA
Cuando Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982 era de
esperarse que ese reconocimiento, por lo demás merecido, especialmente por ese portento
que es
Cien años de soledad
, fuera a convertir a Colombia en un país de lectores. 35
años
después se puede decir en forma retrospectiva que eso no ha sucedido, y hoy en Colombia se
l
ee menos que cuando Gabo obtuvo
el
Nobel. Este es un primer asunto, el segundo estriba en
que
,
además
, la ignorancia reina
en la sociedad colombiana. Estos do
s aspectos merecen ser
analizados con cierto detalle.
Casi nadie lee en Macondo
“[...] hay mucha gente que encuentra en el crimen y en la ausencia de Estado una opción para ganar
dinero más rápidamente. El colombiano no sueña con tener una gran biblioteca,
sino con ganarse unos
pesos para salir rápido a la calle a preguntarle al primer interlocutor que se encuentre ‘¿usted no sabe
quién soy yo?’.”
Alberto Salcedo Ramos,
Los colombianos leen poco, prestado y regalado
, disponible en
http://www.eltiempo.com/multimedia/especiales/cuanto
-
leen
-
los
-
colombianos/15606578/1
E
n Colombia se lee muy poco y cada vez existen
menos lectores, como lo constatan diversos
estudios.
Según
el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y
el Caribe
(CERLAC)
,
el 67% de los colombianos nunca lee nada (salvo el insoportable celular), dos de
cada diez compran 1.6 libros por año. Una encuesta cultural del DANE de diciembre de 2014
concluyó que de los pocos colombianos que manifestaron tener el
hábito de leer, leen
en
promedio 4.2 libros por año.
Una encuesta de Consumo Cultural
del 2014
revela que menos de
la mitad de la población mayor de 12 años (el 48%) manifestó haber leído algún libro y esa
misma encuesta estableció que entre 2010 y 2014 la
lectura disminuyó en u
n 7%.
Se señala
que los colombianos leen en promedio entre 1.9 y 2.2 libros por año
1
.
Lo poco que se lee
es
de dudosa calidad literaria y con escaso
sentido crítico, puesto que
predomina el consumo de literatura de auto
-
ayuda, superación personal, actitud positiva, o
E
10
ni
la
del conflicto armado, por más cabriolas literarias que se intenten utilizar para
justificarlas.
En conclusión, en contra de
lo que dice Héctor Abad Faciol
ince, quien delira al afirmar que
Juan Manuel Santos es un “
gran hombre de estado”, su gestión en la
s oportunidades en que ha
ejercido
algún cargo público, incluida la Presidencia de la República, demuestra que es un
típico oligarca de derecha, que por supuesto sirve a las clases dominantes de este país y a los
intereses del capital transnacional, y en forma prioritaria al de Estados Unidos. No existe ni
un solo gesto, ni un solo hecho en la vida de Juan Manuel Santos que haya ido en contra de
pertenencia de clase, y los que piensen otra cosa viven en otro plane
ta
, y no precisamente en
Colombia, porque su paz no solo es neoliberal, sino que se reduce al fin del conflicto armado,
pero manteniendo intactas las estructuras de la injusticia y la desigualdad, que han originado
la guerra en este país.
Ahora bien, podr
ía pensarse, con juicio mesurado, que existe la posibilidad de que un
individuo que tiene los antecedentes de Juan Manuel Santos, que ha sido un guerrerista
empedernido, puede transformarse y convertirse en un pacifista de verdad. Sí, claro, tal
posibilida
d existe, pero Santos no ha dado muestras de ser un amante de la paz, ni durante su
gobierno, ni durante las conversaciones con las FARC, ni después de la recepción del Premio
Nobel.
M
ensajes
y símbolos
de guerra
en la recepción del Nobel
de Paz
y después
El
discurso en Oslo el 10 de diciembre de 2016, cuando recibió el Nobel, es indicativo de sus
concepciones sobre la paz, la reconciliación y la memoria, estrecho de miras y mezquino,
como no podía ser diferente en un típico representante de la oligarquía
criolla. Que no está
dispuesto a pedir perdón por los crímenes en que él mismo se ha visto involucrado ni por el
terrorismo de Estado imperante en Colombia, se demuestra con que no hubo ni una sola
mención al asesinato de cinco mil jóvenes colombianos por
parte del Ejército colombiano, en
lo que se conoce con el eufemismo de “falsos positivos”, de los que Juan Manuel Santos es
corresponsable directo, puesto que oficio como Ministro de Defensa del gobierno de Álvaro
Uribe Vélez. Tampoco se hizo referencia ni
al paramilitarismo, organizado y financiado por el
estado colombiano y por las clases dominantes de este país, y que ha realizado centenares de
masacres en el territorio colombiano. No hizo mención a las cinco mil asesinados de la Unión
Patriótica, ni a l
os desaparecidos del Palacio de Justicia. Con ese discurso de Oslo queda la
impresión que la guerra en Colombia contó con un solo bando, la insurgencia, como si el
Estado y los paramilitares no existieran o fueran unas mansas palomas. Santos no tuvo la
ga
llardía de pedir perdón por los crímenes del terrorismo de Estado, lo que indica claramente
el tipo de reconciliación, perdón y no repetición en el que está pensado, cuya esencia es la
impunidad absoluta del bloque de poder contrainsurgente.
Como para que
no queden dudas de lo que significa el Premio Nobel para Santos, y su
verdadero talante, hay que leer el mensaje que se envía con un hecho simbólico el mismo día
de recibir dicho premio: su reunión con dos criminales de guerra natos de los Estados Unidos,
químicamente puros
,
como diría Gabriel García Márquez
,
que no tienen ni una molécula de
pacifistas, como lo son Henry Kissinger y
Zbigniew Brzezinski. Criminales que han estado
involucrado
s
en apoyo a dictaduras criminales de América Latina
y otros lugar
es del mundo.
En concreto,
Kis
s
inger apoyó el macabro Plan Cóndor en la década de 1970 en el Cono Sur.
Reunirse con un personaje de tal talante criminal
significa pisotear la memoria de los
miles de
desaparecidos
,
torturados
y asesinados de Argentina, Urug
uay, Brasil, Paraguay, Bolivia,
Chile... y, lo que es simbólicamente expresivo, cuando ese encuentro se hace en el momento
de la recepción del Premio Nobel de Paz.
11
En Oslo, luego de recibir el Nobel de Paz, Juan Manuel Santos se reunió con dos de los peores criminales de guerra del mundo
contemporáneo: a la izquierda
Zbigniew Brzezinski
y a la derecha Henry Kissinger (también Nobel de Paz, en 1973).
Luego de recibir
el Premio Nobel de Paz, hay que ver las grandes realizaciones de Santos.
Entre ellas cabe mencionar que, tras la firma del Acuerdo de Cartagena, se han incrementado
el asesinato de líderes sociales y dirigentes populares en diversas regiones del país, sob
re
todo en aquellas con presencia histórica de la insurgencia de las FARC
-
EP. Ante esos crímenes,
Santos ha mantenido un mutismo absoluto e incluso ha llegado a insinuar
:
El ministerio
público nos dijo que no hay ninguna intención sistemática. Ha sucedido
en las zonas donde las
FARC hacían presencia. Hay minas ilegales y las plantaciones de coca. Esto está relacionado
con lo que va a pasar con esos negocios
22
.
O sea, que las muertes no tienen que ver con una
nueva guerra sucia, sino que son hechos aislados
. Esta es la vieja narrativa de la guerra en
Colombia, y no de la paz, que se basa en negar e encubrir los asesinatos de líderes sociales,
dirigentes políticos de izquierda y defensores de derechos humanos. Dicha narrativa se basa,
como siempre, en despoli
tizar y naturalizar la violencia. En la misma dirección, Santos se
mantuvo callado y no condeno el asesinato aleve de dos miembros de las FARC, ocurrido el día
17 de noviembre de 2016 por parte del Ejército, en una clara violación del cese bilateral de
fue
go.
Como la paz no tiene que ver solamente con las acciones militares, en el ámbito social después
del 10 de diciembre han continuado las acciones contra la población colombiana, entre las que
sobresale la aprobación de una reforma tributaria, que puede
catalogarse de un verdadero
atraco contra los más pobres de este país, por el aumento del IVA (el impuesto más regresivo
y antidemocrático que existe) del 16 al 19% y de prebendas y concesiones para los ricos y
poderosos, tales como rebajar el impuesto de
renta a las grandes empresas.

viernes, 20 de enero de 2017

Investidura de Trump ¡El problema es la supremacía blanca, estúpidos! Luis Martín-Cabrera Rebelión

En el año 2015 publiqué en Madrid con la editorial La Oveja Roja un libro –Insurgencias invisibles: resistencias y militancias en Estados Unidos— que fue creciendo a partir de una serie de crónicas y entrevistas para rebelión.org, escritas o referidas al primer gobierno de Obama. A pesar del entusiasmo que causó la elección del primer presidente afroamericano, el libro cuestionaba, desde el principio, la posibilidad de haber entrado en una era “postracial” que, entre otras cosas, volvía inoperante, incluso analíticamente, la noción de raza. Acompañado de las voces de Roberta Alexander, militante histórica del Partido Comunista-USA y de los Panteras Negras, de Enrique Dávalos, activista transfronterizo en San Diego/Tijuana y de Adriana Jasso, Harry Simón y Romel Díaz, militantes de Unión del Barrio, tratábamos de explicar cómo seguía operando la “línea de color” teorizada por W.E. Dubois desde la esclavitud, al complejo industrial de prisiones, pasando por las leyes segregacionistas de Jim Crow. Abordamos las resistencias al aparato de control y muerte de la frontera, las luchas sindicales y antirracistas, los intentos de privatización de la universidad pública, ofrecíamos, en suma, la perspectiva de esa multitud, que sin salir en los medios, luchaba y lucha anónimamente desde las “entrañas del monstruo” por la emancipación y la justicia social.
El libro era, sobre todo, un mensaje en una botella para la izquierda en España y América Latina. Confieso, con cierta frustración, que el mensaje no ha llegado o sólo ha llegado muy parcialmente. Sí, el libro fue reeditado en Chile gracias a la generosidad de los compas de la Editorial Proyección, se ha comentado y discutido en varias instancias, pero frustra ver cómo se siguen utilizando las mismas categorías estériles, incluidas algunos de los conceptos más vulgares del marxismo, para desentrañar el desastre que supone la elección de Trump.
Como cualquier otro acontecimiento histórico la elección de Trump puede y debe analizarse desde distintos ángulos. No es que los otros factores no importen, sino que sorprende clamorosamente la ceguera, más o menos generalizada, de la izquierda en el mundo hispanohablante para entender que la clave de esta elección es la supremacía blanca, el racismo estructural. De este preclaro modo lo explicaban los compañeros y compañeras de Unión del Barrio en su imprescindible Declaración tras la noche electoral:
“Una y otra vez, la historia muestra que la supremacía blanca “triunfa” [1] sobre todas las otras formas de identidad en los Estados Unidos. Por eso, los trumpistas odiaban tan intensamente a Obama y a Hillary R. Clinton y, por eso, salieron en masa a votar a Trump:
· La supremacía blanca triunfó sobre la clase— el 67% de los trabajadores blancos apoyó a Trump el “millonario del 1%”
· La supremacía blanca triunfó sobre la diversidad racial—el 58% de la gente blanca apoyó a a Trump “el xenófobo abiertamente racista”
· La supremacía blanca triunfó sobre el género—el 53% de las mujeres blancas apoyaron a Trump el “misógino depredador sexual”.
· La supremacía blanca triunfó sobre el fanatismo religioso—81% de los evangélicos apoyó a Trump el “mujeriego degenerado” .
· La supremacía blanca triunfó sobre el “constitucionalismo” – el 61% de los veteranos apoyaron a Trump el “demagogo autoritario”
· La supremacía blanca triunfó sobre la educación—el 49% de los licenciados universitarios votó por Trump el “anti-intelectual”.
Fue la supremacía blanca la que ganó la elección de Donald Trump”
¡Es la supremacía blanca, estúpidos! Lo digo sin intención de ofender a nadie, más bien evocando la frase de James Carville -- “It's the economy stupid” (es la economía estúpido)-- que le dio la victoria electoral a Bill Clinton en 1992, anteponiendo la discusión económica sobre todos los otros aspectos. Sorprende, que teniéndolo delante de sus narices, la izquierda europea y, en menor medida, la izquierda latinoamericana, siga insistiendo en no utilizar la raza como categoría analítica, como si no fuera con nosotros, como si no fuéramos parte de esa “modernidad colonial”, como la llama Anibal Quijano, que alumbró el sistema-mundo que habitamos y distinguió desde sus albores el trabajo asalariado de todas las otras formas de trabajo no remunerado y de terror como la esclavitud, el peonaje y la servidumbre coloniales.
Insisto, no es que los condicionamientos de clase, el patriarcado u otros factores no sean importantes, sino que la supremacía blanca, el racismo, “sobredetermina”, particularmente en el caso de la elección de Trump, todos los demás, triunfa sobre ellos, porque históricamente, como explican los compañeros de Unión del Barrio, ha tenido una mayor capacidad estructural de interpelar a las grandes masas blancas y separarlas, por encima de sus potenciales intereses comunes de clase, de las minorías étnicas
La gente no está para muchas explicaciones y los cuentos de la supremacía blanca en Estados Unidos tienen casi tantos siglos como el Destino Manifiesto o las mil y una noches. Todo el mundo lo sabía, era un secreto abierto que con la campaña de Donald Trump dejó de ser simplemente un secreto y le dio alas a la reacción blanca contra el primer presidente afroamericano del país y, sobre todo, contra la acumulación de poder del movimiento Black Lives Matter y el movimiento de migrantes latinos a favor de la reforma. Trump no tuvo que esforzarse mucho para encontrar estos cuentos racistas, pues su fortuna es producto de la supremacía blanca. Como destapó el New York Times durante la campaña, su padre, Fred Trump, levantó su imperio inmobiliario en los años sesenta sobre la segregación de los afroamericanos, un asunto que, lejos de causar algún arrepentimiento en Trump hijo, lo llevo a envenenar la causa de “Los llamados 5 de Central Park”. En 1989 , 4 adolescentes afroamericanos y uno latino fueron acusados de violar a una mujer blanca que estaba haciendo jogging en el parque. Antes de que se celebrará el juicio, Donald Trump gastó 85,000 dólares de su propio bolsillo para imprimir una libelo de una página entera en cuatro periódicos, incluido el New York Times, donde pedía el retorno de la pena de muerte y la intensificación de la represión policial. Si embargo, “Los 5 de Central Park” fueron exonerados tras la confesión del verdadero autor de los hechos, pero Trump, por supuesto, jamás se retractó, a pesar de haberse equivocado y haber contribuido a destruir las vidas de estos jóvenes que fueron torturados y pasaron 7 años en prisión.
Pero no se trata de demonizar en exceso a Trump ni de sentirse culpable por ser blanco; la supremacía blanca es un fenómeno estructural con implicaciones simbólicas, culturales, políticas y, por cierto, económicas. Los individuos actúan dentro de esa estructura, lo más perverso de Trump es haber entendido muy pronto – al menos desde el escándalo de “Los 5 de Central Park”—los réditos políticos que le podía traer ser la voz de la supremacía blanca. Por eso se rodeó de nacionalistas blancos como Steve Banon para su campaña o rechazó desvincularse del apoyo explícito de David Duke Ex Gran Maestre del Ku Kux Klan (estamos hablando no ya de racismo, sino de terror racial). Trump, no obstante, no es el único que habla por esta estructura racista. Los altos cargos del partido republicano –John McCain, Ted Cruz, Ryan, etc-- sólo se rasgaron las vestiduras en público después del escándalo del video de Access Hollywood en el que Trump amenazaba con agarrar de los genitales a una mujer blanca. Anteriormente, ya había dicho que todos los mexicanos eran violadores y todos los musulmanes terroristas a los que había que negar entrada al país, pero eso no había generado ninguna inquietud en los congresistas republicanos. Sólo cuando los cuerpos de “sus mujeres blancas” quedaron en la línea de fuego, saltaron las voces de alarma y, ni aún así, le han retirado su apoyo a Trump, porque la supremacía blanca se impone poderosamente sobre cualquier otra consideración. Otro tanto sucede con los liberales blancos que aparentemente han decidido culpar por la derrota de Hilary Clinton a Rusia y al discurso de lo “políticamente correcto” que no permite a los blancos expresar sus verdaderos sentimientos (racistas).
Con todos estos antecedentes sorprende que haya quién siga torturando las estadísticas y la realidad para tratar de explicar el fenómeno Donald Trump recurriendo a “la lucha de clases” o peor aún –como sucede con una serie de artículos publicados por el diario.es traducidos del británico The Guardian—insistiendo en que hay que entender a las grandes masas blancas que votaron por Trump, porque al fin y al cabo las elites del país llevan años sin hablar de “políticas de clase” y juzgándolos por ser racistas, por su cultura de las armas o por su cristianismo. No cabe ninguna duda que las elites políticas y económicas del país se han salvado a sí mismas de la recesión económica y se han beneficiado desproporcionadamente de la desindustrialización de las regiones que le dieron la victoria a Trump (el Rust Belt y el Midwest), pero hay que insistir en lo obvio: no son ni “las políticas de identidad” (una anémica forma de reparación por el racismo estructural), ni las minorías quiénes han empobrecido a estos trabajadores blancos. Alegrarse de esta supuesta venganza de clase contra las elites ilustradas del país es temerario. Además si la clase trabajadora ha visto su nivel de vida implosionar ¿qué decir de los más de 5 millones de latinos deportados o de los millones de afroamericanos encarcelados por delitos menores o de sus desproporcionados índices de desempleo, malnutrición, desahucios o de la falta de acceso a la educación de calidad?
Lo que parece decir el apoyo explícito a Donald Trump es: “si no hay para todos, mejor que haya sólo para los blancos”; eso es lo que dice el slogan de campaña “Make America Great Again/ Hagamos América Grande Otra Vez”. ¿Grande como cuando los Japoneses eran internados en campos de concentración? ¿Grande como cuando los negros eran linchados y sus cuerpos expuestos en público e impresos en tarjetas postales para goce de las audiencias blancas? ¿Grande como cuando los latinos no podían acceder a la educación superior? ¿Grande como cuando sólo votaban los blancos? Por más que hayan sido víctimas de las políticas económicas del capitalismo financiero de Wall Street no podemos acompañar a los blancos en su naufragio en este “marasmo moral”, como lo llama el intelectual afroamericano Cornel West.
Debería ser una petición de principios y, sin embargo, hay voces autorizadas en la izquierda como Ignacio Ramonet que se muestran críticos, pero ambivalentes; celebran el aparente rechazo de Trump a los tratados de libre comercio y escriben cosas como esta: “Para muchos electores irritados por lo «políticamente correcto», que creen que ya no se puede decir lo que se piensa so pena de ser acusado de racista, la «palabra libre» de Trump sobre los latinos, los inmigrantes o los musulmanes es percibida como un auténtico desahogo. A ese respecto, el candidato republicano ha sabido interpretar lo que podríamos llamar la «rebelión de las bases»”. ¿De qué bases estamos hablando?  Más preocupantes aún son las declaraciones más recientes del Presidente Venezolano Nicolás Maduro diciendo que “peor que Obama no puede ser” y que “existe una campaña de odio en Estados Unidos y Occidente contra Donald Trump” para concluir: “Esperemos. Vienen grandes cambios en la geopolítica internacional. Esperemos para ver qué sucede tanto en las políticas internas de Estados Unidos como en las internacionales. No nos adelantemos a los sucesos. En ese sentido quiero ser prudente y decir: esperemos” ¿De verdad tenemos que esperar para juzgar a Donald Trump? ¿No nos basta con todo lo expuesto hasta aquí, con las múltiples manifestaciones de odio y de desprecio por los más vulnerables que ha mostrado hasta ahora? ¿No basta con su apoyo al terror racial de KKK para distanciarnos de todo lo que proponga? ¿No es suficiente con ver el grupo de asesores que ha nombrado, todos multimillonarios y casi todos, por cierto, hombres blancos? ¿Podemos esperar algo positivo del nuevo fiscal general del Estado Jeff Sessions, ferviente admirador del KKK hasta que descubrió que fumaban yerba y acérrimo opositor del derecho al voto de los afroamericanos? ¿Nada de esto es suficiente?
Supongo que el presidente Maduro y otros ambivalentes de la izquierda piensan que entre todo lo malo que representa Trump puede haber cosas buenas, como el rechazo a los tratados de libre comercio o un cambio geopolítico en Oriente Medio, que se puede separar el polvo de la paja o, peor, que el enemigo de tu enemigo (¿Obama, la elite liberal?) es tu amigo. Sea como fuere este pacto fáustico con “algunas de las políticas que pudiera implementar Trump” es extremadamente peligroso. El presidente Maduro debería entender que si le damos la vuelta al guante de la supremacía blanca queda en la superficie el imperialismo expansivo de los Estados Unidos en nombre de la superioridad moral de un pueblo blanco, que el imperialismo y la supremacía son el haz y el envés de la misma lógica destructiva.
Por otro lado, apoyar ciertas políticas de Trump por intereses geopolíticos sólo puede ser visto por latinos y afroamericanos como una traición a las políticas de solidaridad con las minorías étnicas impulsadas históricamente por la Cuba de Fidel que siempre apoyó y asesoró a militantes de las Panteras Negras o del movimiento Chicano --Assata Shakur sigue viviendo en La Habana. Lo que tal vez no se comprenda es que las actitudes de Trump autorizan la violencia y el terror racial de sus bases nacionalistas blancas dentro y fuera de Estados Unidos. Una semana después de su elección ya había un grupo de chicos blancos mandando a un grupo de afroamericanos a la parte de atrás del bus. Las mujeres en general y las mujeres de color en particular han sido objetos de múltiples agresiones que antes sucedían, pero ahora están avaladas por los comportamientos del presidente electo. cualquier apoyo, por tímido que sea, a las políticas de Trump, sólo puede ser interpretado como una forma de abandono a las minorías étnicas del país que son los aliados naturales e históricos de todos los países del Sur Global.
La elección de Donald Trump no se puede leer como un menú donde podemos elegir qué nos gusta y qué no. Por eso, ojalá este 20 de enero se escuche con fuerza en América Latina y en España el mensaje de solidaridad con Afroamericanos, Latinos y con todas y todos los que están en lucha contra el obsceno fascismo que representa el ascenso de Trump al poder. Ojalá no haya ambivalencias ni esperas, ojalá sepamos estar a la altura de la historia para acompañar a quiénes desde el primer día dicen NO alto y claro a todo lo que representa Trump. Compañeras y compañeros marxistas, no habrá lucha de clases posible mientras el racismo y la supremacía blanca sigan operando en el corazón y en la mente de los trabajadores blancos de Estados Unidos y del mundo; sin anti-racismo no hay solidaridad posible, y sin lucha contra el patriarcado tampoco.
Entre todo el barullo que representa la elección de Trump hay un hecho que tal vez haya pasado desapercibido. La cantante afrobritánica Rebecca Ferguson, una de las muchas artistas que ha rechazado la invitación de cantar en la Inauguración de Donald Trump, aceptó en un principio con la condición de interpretar “Strange Fruit” de la gran Billy Holliday. Se trata de una canción sobre los linchamientos de afroamericanos en el sur. Cuentan que muchas veces, después de cantarla, Billy se encerraba en el baño a vomitar. Así dice la letra:
Los arboles sureños dan frutas extrañas
Sangre en las hojas y sangre en las raíces
Cuerpos negros meciéndose en la brisa sureña
Extraña fruta colgando de los álamos
Escena pastoral del sur galante
Los ojos reventados, la boca torcida
Aroma de magnolias, dulce y fresco
Luego el súbito olor de la piel quemada
Fruta para que la muchedumbre deshoje
Para que lluvia junte, para que el viento absorba
para que el sol marchite, para que los árboles boten.
Es esta una extraña y amarga cosecha.
Hasta donde yo sé Donald Trump no ha podido aceptar el ofrecimiento de Rebecca Ferguson, hacerlo hubiera introducido la memoria del terror racial en una ceremonia destinada a enaltecer lo contrario: la superioridad del hombre blamco occidental. Pero nosotros sí podemos hacernos cargo de este conocimiento que los descendientes de los esclavos en Estados Unidos llevan grabado en el cuerpo. No es sólo asunto suyo, también los que no sufrimos las secuelas del terror racial o las sufrimos de otra manera, tenemos que hacernos cargo de este conocimiento, no ocultarlo, hacerlo nuestro sin culpa, pero con responsabilidad y determinación para que, si Trump construye un muro, podamos decirle con José Martí, “trincheras de ideas, valen más que trincheras de piedra”.

Nota
[1] En la versión original en inglés la palabra es “trump” un verbo homónimo al nombre del recién elegido presidente, un juego de palabras que no se puede traducir.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

viernes, 13 de enero de 2017

Detenidos dos concejales de PJ en Maracaibo (VIDEOS) Acciones del Comando Nacional Antigolpe neutralizan planes desestabilizadores. Arrested two PJ councilors in Maracaibo (VIDEOS) Actions of the National Command Antigolpe neutralize destabilizing plans,


Diputado de VP detenido está vinculado con derechistas Lilian Tintori y Leopoldo López.

Diputado de VP detenido está vinculado con derechistas Lilian Tintori y Leopoldo López.

 Deputy VP detained is linked with rightists Lilian Tintori and Leopoldo López.

 

Credito: VTV

Ministro Reverol

Ministro Reverol


13 de enero de 2017.- El Ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, M/G Néstor Reverol Torres, presentó pruebas sobre la conexión entre Gilber Caro y Lilian Tintori, ambos activistas políticos de la derecha venezolana.

Gilber Caro, diputado suplente del partido Voluntad Popular, fue detenido en flagrancia en el estado Carabobo, específicamente en el peaje de Guácara, esto como parte de las acciones del Comando Nacional Antigolpe por la Paz, ordenado por el presidente de la República, Nicolás Maduro Moros.

El Ministro refirió que a este sujeto se le incautó un arma de guerra, un fusil automático liviano con inscripciones de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), con seriales devastados; un conjunto de cartuchos y tres barras de alto explosivo plástico, denominado C4.

“De acuerdo con las investigaciones, este individuo se encontraba en el estado Táchira, reunido con elementos generadores de violencia, para negociar con grupos paramilitares”, indicó.

Reverol Torres destacó que Caro “funge también dentro de la estructura de seguridad de Lilian Tintori y es hombre de confianza de Leopoldo López; asimismo, es miembro de la Comisión Permanente de Culto y Régimen Penitenciario de la Asamblea Nacional (AN)”.

Al tiempo, enumeró que posee además, un amplio prontuario policial, “estuvo privado de libertad por el delito de homicidio en el año 1985, y en 1993 fue condenado a 15 años de prisión, por el delito de tráfico de drogas; pagó condena en varios recintos penitenciarios, donde se convirtió en líder negativo de un grupo llamado El Carro Negro. Por lo que se presume que forma parte de la referida comisión de la AN”, aseguró el Ministro.

Igualmente, enfatizó que este individuo, desde hace algún tiempo, conjuntamente con el jefe de escoltas de Lilian Tintori, de nombre Walter Méndez, ha organizado una estructura de choque, integrada por células paramilitares colombianas y elementos generadores de violencia que se ubican en la parroquia Catia, municipio Bolivariano Libertador, “muy cerca del Palacio de Miraflores, para cometer actos terroristas”.

Reverol Torres subrayó que Gilber Caro se encuentra a la orden de las autoridades competentes para dar continuidad a las investigaciones de todos los hechos que se le imputan.

Detenidos dos desestabilizadores en Zulia

El Ministro también informó sobre la detención del ciudadano Jorge Luis González Villasmil, miembro activo del partido político Primero Justicia y Concejal de la Alcaldía del municipio Maracaibo del estado Zulia, por encontrarse inmerso en hechos generadores de violencia en esa entidad.

Precisó que para el momento de la aprehensión de González, este se trasladaba en un automóvil modelo Ostra, año 2011, y al efectuar la reglamentaria inspección del vehículo, se incautó material de interés criminalístico, entre ellos: seis niples, una caja sonora contentiva de aproximadamente 500 panfletos y un artefacto explosivo tipo granada de mano, además trozos de mangueras con clavos de aceros, denominados miguelitos y 20 cartuchos para armas de fuego.

Señaló que “este Concejal estaba planificando un hecho de conmoción en el mismo formato que lo hiciera el prófugo de la justicia, Lester Toledo, en abril del 2016, con la finalidad de causar un hecho violento y generar muertes el día de hoy, al desarrollarse una concentración encabezada por Manuel Rosales en Maracaibo y culpar al Gobierno que dirige el presidente Nicolás Maduro Moros”.

Reverol precisó que por este caso, Romer Ángel Rubio Flores, fue detenido por estar implicado en el intento para desestabilizar el país. Rubio Flores, es otro miembro activo del partido Primero Justicia en la entidad zuliana y también Concejal del municipio Maracaibo.

Por otra parte, el Mayor General notificó la detención del General (R), Raúl Isaías Baduel, por incumplir las condiciones que les fueron impuestas para la suspensión de la ejecución de su condena, además “se ha recabado importantes pruebas de interés criminalístico que lo señalan de realizar de presuntas actividades conspirativas”.
Ingles
 January 13, 2017. The Minister of People's Power for Internal Relations, Justice and Peace, M / G Néstor Reverol Torres, presented evidence of the connection between Gilber Caro and Lilian Tintori, both political activists of the Venezuelan right.Gilber Caro, deputy party deputy Popular Will, was arrested in flagrante delicto in Carabobo state, specifically in the toll Guácara, this as part of the actions of the National Command Anti-shock for Peace, ordered by President of the Republic, Nicolas Maduro Moors.The Minister said that this subject was seized a weapon of war, a light automatic rifle with inscriptions of the Bolivarian National Armed Forces (Fanb), with devastated serials; A set of cartridges and three bars of high explosive plastic, denominated C4."According to the investigations, this individual was in Táchira state, gathered with elements that generate violence, to negotiate with paramilitary groups," he said.Reverol Torres emphasized that Caro "also works within the security structure of Lilian Tintori and is a trusted man of Leopoldo López; He is also a member of the Standing Committee on Worship and Penitentiary Regime of the National Assembly (AN). "At the same time, he stated that he also possesses a large police record, "he was deprived of liberty for the crime of homicide in 1985, and in 1993 he was sentenced to 15 years' imprisonment for the crime of drug trafficking; Paid sentence in several prisons, where he became the negative leader of a group called El Carro Negro. Therefore it is presumed that it is part of the aforementioned AN commission, "said the Minister.Likewise, he emphasized that this individual, for some time, together with the head of escorts Lilian Tintori, named Walter Mendez, has organized a crash structure, composed of Colombian paramilitary cells and generating elements of violence that are located in the parish Catia, municipality Bolivariano Libertador, "very near the Palace of Miraflores, to commit terrorist acts".Reverol Torres stressed that Gilber Caro is at the command of the competent authorities to continue the investigation of all the facts that are imputed to him.Two destabilizers arrested in ZuliaThe Minister also reported on the detention of citizen Jorge Luis González Villasmil, an active member of the political party Primero Justicia and Councilor of the Mayor's Office of the Maracaibo municipality of the Zulia state, because he is immersed in acts that generate violence in that entity.He said that for the time of arrest of Gonzalez, this was moving in a model Ostra, 2011 car and upon regulatory inspection of the vehicle, material forensic interest were seized, including: Six niples a contentiva sound box Approximately 500 pamphlets and an explosive device type grenade of hand, also pieces of hoses with steels of steels, denominated miguelitos and 20 cartridges for firearms.He noted that "this Alderman was planning a fact commotion in the same format as did the fugitive from justice, Lester Toledo in April 2016, in order to cause a violent act and generate deaths today, to develop A rally led by Manuel Rosales in Maracaibo and blaming the government headed by President Nicolás Maduro Moros. "Reverol said that in this case, Romer Angel Rubio Flores, was arrested for being involved in the attempt to destabilize the country. Rubio Flores, is another active member of the Primero Justicia party in the Zulian entity and also Councilor of the Maracaibo municipality.On the other hand, the Major General notified the arrest of General (Ra), Raúl Isaías Baduel, for failing to comply with the conditions imposed on them for the suspension of the execution of his sentence, in addition "important evidence has been collected of criminalistic interest. Indicate that they carry out alleged conspiracy activities. "