martes, 21 de septiembre de 2010

Empresas de Producción Social (EPS)



Proyecto Nacional Simón Bolívar

                           Economista:Rafael H. MartínezG. Profesor Agregado.


Empresas de Producción Social: Nuevas oportunidades para el desarrollo
EMPRESAS DE PRODUCCIÓN SOCIAL: NUEVAS OPORTUNIDADES PARA EL DESARROLLO.

“El Hombre tiene que ser establecido en su lugar supremo en la sociedad, no siendo nunca un medio, no siendo nunca una cosa para ser usada por los otros o por él mismo. Debe de terminar el uso del hombre por el hombre, y la economía tiene que convertirse en la servidora del desenvolvimiento del hombre”
                                                                                                                                        Erich Fromm.
Psicoanálisis de la sociedad contemporánea. 1955

Tener acceso a una mejor calidad de vida ya no es un sueño en Venezuela, porque para la mayoría de sus habitantes, ahora el desarrollo de la nación está en consonancia con las esperanzas de superación albergadas por tantos años.
Nuevas oportunidades para el desarrollo

Desde el seno de las comunidades gestamos una nueva realidad. El pueblo despierta al son de la participación y al ritmo del trabajo mancomunado para incorporarse a la producción social, poniendo en práctica proyectos de desarrollo endógeno. Mediante la conformación de asociaciones cooperativas de personas o empresas de producción social (EPS) —apoyadas por el Estado— se incrementan las opciones de empleo digno para todos los venezolanos.

La idea, tal y como lo ha señalado el presidente Hugo Chávez, es crear un nuevo concepto de economía “al servicio del ser humano”, que logre la inclusión de todos los ciudadanos de este país en las decisiones que afectan directamente su crecimiento socioeconómico. Así se abren las puertas del progreso para quienes no han tenido posibilidades de desarrollarse en las áreas de su competencia.

¿Qué son las EPS?

Las empresas de producción social son definidas por el Gobierno como “unidades productivas comunitarias que tienen como objetivo esencial la generación de bienes y servicios que satisfagan las necesidades básicas de las comunidades, es decir: alimentación, vivienda, educación, salud y vestimenta”.

Para ello, se estimula la fuerza laboral de la sociedad venezolana. Su nacimiento está respaldado en los artículos 70, 118 y 308 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. El primero, hace énfasis en la “autogestión, la cogestión” y “las cooperativas en todas sus formas”, es decir, en el derecho que tienen los venezolanos a organizarse en cooperativas de cualquier tipo. El artículo 118, dice: “reconoce el derecho de los trabajadores y trabajadoras, así como de la comunidad para desarrollar asociaciones de carácter social y participativo, como las cooperativas” Igualmente, establece que “el Estado promoverá y protegerá estas asociaciones destinadas a mejorar la economía popular y alternativa”.

Por su parte, el artículo 308 también estipula la protección y promoción del Estado a “la pequeña y mediana industria, las cooperativas (…) y cualquier otra forma de asociación comunitaria para el trabajo (…) con el fin de fortalecer el desarrollo económico del país, sustentándolo en la iniciativa popular”.

Todo esto, de conformidad con los proyectos impulsados por el Gobierno Bolivariano en la construcción del Socialismo del siglo XXI.

Desarrollo con sabor a pueblo

Muchas son las bondades de las EPS. Según lo ha indicado el presidente Chávez, buscan fomentar las inversiones, diversificar la economía e impulsar la creación de una amplia gama de bienes y servicios fundamentales para la población.
Asimismo, incrementan el nivel de participación indispensable en las sociedades democráticas, lo cual repercute de manera positiva en la lucha contra la corrupción, ya que ahora las comunidades organizadas ejercen contraloría social.

“Las empresas de producción social plantean avanzar hacia nuevas relaciones de trabajo. Este sistema elimina los contratos basados en la explotación del ser humano y alienta el trabajo productivo basado en la participación igual y la administración de sus propios dividendos”.
Con esto se pretende superar el modelo capitalista imperante en la sociedad venezolana para consolidar un modelo socialista, que estimule y defienda la propiedad colectiva sobre los medios de producción (tierra, maquinarias, herramientas, infraestructuras).

Este modelo alternativo al capitalismo está enmarcado en el “Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación, 2001-2007”, aprobado por el Gobierno Bolivariano.

Dicho Plan plantea en el ámbito político el fortalecimiento de la organización popular; en lo económico el desarrollo endógeno y la formación de nuevas cadenas productivas; en lo social, la generación de empleos así como la inclusión de todos los venezolanos históricamente marginados.

Igualmente, tiene como propósito la creación de empresas de producción social en cada región del país (equilibrio territorial) y la consolidación y diversificación de las relaciones internacionales bajo principios de solidaridad, reciprocidad, cooperación, complementariedad y sustentabilidad (equilibrio internacional).
Es importante resaltar, que al impulsar el desarrollo regional también se avanza en la desconcentración poblacional y territorial, ya que actualmente la mayoría de los venezolanos viven aglomerados en las principales ciudades del país.

Sin mencionar que el apoyo brindado por el Gobierno a los productores contribuirá de forma favorable con el costo de los alimentos, pues se pondría punto final a la cadena especulativa que deben recorrer los productos antes de llegar al consumidor.

Un ejemplo de esta experiencia en el país está representado en la misión Mercal, la cual lleva a millones de venezolanos artículos de primera necesidad a precios solidarios.
Acción gubernamental

Tal y como lo establece el artículo 308 de la Constitución, el Estado está en la obligación de asegurar la capacitación, asistencia técnica y el financiamiento oportuno de todas aquellas organizaciones comunitarias que tengan como norte la puesta en marcha de una actividad productiva a favor del desarrollo de la nación.
Por tal razón, la acción del Gobierno no sólo está orientada a mejorar la calidad de los servicios que llegan a los ciudadanos, sino también a ordenar, orientar, capacitar, financiar y garantizar la constitución de empresas de producción social.

Para el financiamiento de las empresas de producción social, se han creado fondos encargados de otorgar créditos a estos emprendedores bajo condiciones especiales. En la zona sur del país está el Fondo de Producción Social, antes llamado Fondo Regional Guayana, el cual cuenta con el apoyo de las empresas básicas de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG).

Igualmente, la principal empresa del país, Petróleos de Venezuela (Pdvsa), aprobó la creación de un Fondo de Financiamiento para la Promoción de las Empresas de Producción Social, con un monto inicial de 100 millones de dólares. Este capital semilla, permitirá capitalizar por la vía de préstamos recuperables a un gran número de empresas de producción social. También se han venido implementando políticas fiscales (exoneraciones del impuesto al Valor Agregado e Impuesto sobre la Renta), cambiarias y de asistencia técnica de los nuevos empresarios.

Según informó el ministro de Industrias Básicas y Minería (Miban), Víctor Álvarez, hacer de esto una realidad no ha sido fácil, puesto que, el primer reto es “crear Empresas de Producción Social en un país donde el marco legal y regulatorio está diseñado para empresas mercantiles”.

Es por ello, que actualmente se trabaja en la adecuación de las legislaciones existentes a fin de apoyar la labor de las EPS. En la zona de Guayana —ámbito de acción del titular de Miban— se transformó el Fondo Regional Guayana en Fondo de Producción Social “con unas nuevas reglas justamente para facilitar el apoyo a estas empresas”.

Asimismo, recientemente Pdvsa sustituyó el actual Registro Auxiliar de Contratistas (RAC) por el Registro de Empresas de Producción Social (Reps) con el propósito de transformar las relaciones de producción y negocios entre las empresas de bienes y servicios del sector petrolero.

Con esto, se podrán agilizar los procedimientos para el otorgamiento de créditos a las cooperativas, ya que, tal y como lo indica la normativa vigente éstas deben cumplir con una serie de requisitos que no están a su alcance.

Contra la competencia desleal.

Otro de los aspectos tomados en cuenta por el gobierno venezolano es la colocación de lo producido por las EPS en el mercado. De lo contrario, estas empresas nacientes se verían expuestas a competir con empresas establecidas que tienen años contratando sus servicios en el país.

Ante tal situación, se crea el Plan Excepcional de Compras Gubernamentales el cual, según indica Víctor Álvarez, se busca “promover las Empresas de Producción Social, de modo que ellas no se vean obligadas a competir con los grandes contratistas que ya están consolidados, que se las saben todas y ante las cuales (monstruos como estos) las Empresas de Producción Social prácticamente quedarían liquidadas, noqueadas en el primer round, por la competencia tan desigual a la que se verían sometidas ante unos rivales que ya tienen una larga experiencia”.

Con la implementación de este plan —que sólo permite la incorporación de las Empresas de Producción Social en las licitaciones— el Gobierno Bolivariano busca “asegurarles un mercado que les permita estabilizarse”.

Inclusión como bandera

La meta fundamental es lograr la inclusión de aquellos que por mucho tiempo no tuvieron la posibilidad de contribuir con el desarrollo económico de la nación. Por lo que, son prioritarias para el Gobierno aquellas EPS conformadas por personas desempleadas, discapacitadas, egresadas de las misiones o pertenecientes a las Unidades de Batalla Endógena (UBE).

Igualmente, están siendo animados para constituir su propio negocio, los mineros que se encuentran en proceso de reconversión, los venezolanos que se enfermaron en las empresas básicas (parcialmente inhabilitados o discapacitados) que todavía tienen posibilidad de trabajar en otros ambientes y aquellos que se vieron afectados por las tragedias ocasionadas por las lluvias.

Con miras a despertar el incentivo de todos estos venezolanos, se decretó la gratuidad del registro de las empresas de producción social. En este sentido, según afirmó Víctor Álvarez, se impulsarán convenios de cooperación en los que se otorgarán aportes a las notarías y registros a fin de que éstos presten —de forma gratuita— la debida colaboración a los nuevos empresarios.

Asistencia profesional cooperativa

Debido a lo novedoso de este sistema y a la inexperiencia de los que conforman EPS, el Gobierno ha puesto a disposición de los venezolanos interesados en agruparse, todo un equipo adscrito a la Superintendencia Nacional de Cooperativas (Sunacoop) para brindar orientación.


No conforme con ello, se planifica la creación de empresas de producción social integradas por profesionales y técnicos de los colegios de Economía, Contabilidad y Derecho, quienes serán contratados para el asesoramiento gratuito de otras empresas de este tipo.

Gracias a esta iniciativa no sólo se logrará brindar asistencia técnica sino que además se abrirán las puertas a un grupo de profesionales desempleados o inmersos en actividades inconexas a su oficio, para que constituyan su propio negocio.

Experiencia sur

En la región Guayana (integrada por los estados Delta Amacuro, Bolívar, sur de Anzoátegui y Monagas) se tiene previsto promover al cierre de 2005, se constituyeron al cierre de 2005, 260 empresas de producción social.

Muchas de estas empresas ya se incorporaron a la actividad productiva, por lo que, el Gobierno busca crear las condiciones necesarias que permitan su consolidación.

La iniciativa de quienes se han incentivado a conformar una empresa de producción social, hoy permite tener en la región cooperativas encargadas de la confección de ropa y calzado, fabricación de sillas de rueda, pupitres, muebles, entre otros artículos diseñados para responder a la demanda del mercado con precios altamente solidarios.

También se han incorporado a este proyecto, comunidades de pescadores, agricultores, personas con discapacidad y en general, todos los que creían perdido el futuro de sus hijos.

Los industriales del aluminio

Uno de estos casos se ve reflejado en la experiencia de los Industriales del Aluminio, una empresa de producción social integrada por un grupo de personas que durante muchos años fueron perseguidas y maltratadas por el hecho de buscar el sustento en el botadero de la empresa estatal CVG-Venalum. Humillados y acosados, estos venezolanos no renunciaron sin embargo a su derecho y enfrentaron a quienes pretendían beneficiar a las empresas privadas que obtener lucro del reciclaje del aluminio.

• Testimonios:

Hoy, los Industriales del Aluminio quieren contar su historia. Ofrecen su experiencia para decir que se puede avanzar hacia mejores destinos. Uno de ellos es Oscar Rafael Perales: “Tengo 18 años trabajando en el basurero. He sido maltratado. He sido tiroteado por la Guardia”.

“Llegué aquí como dicen, llevando palos, llevando maltratos, humillaciones, comiendo mal. Ni comía porque lo que hacía me lo quitaba la vigilancia, me lo quitaba la Guardia.

Me llevaban preso. Tengo expedientes en los tribunales por chatarra”.

Como resultado de las políticas económicas materializadas por el Gobierno Bolivariano, hoy Oscar Perales está convencido de algo: “no voy a llevar más ningún maltrato, no voy a pasar hambre (…) Me siento orgulloso por la gente que nos está apoyando porque yo nunca pensaba que esto se iba a dar”.

La misma situación fue vivida por Juan Héctor Louis, quien llegó al botadero tras perder su empleo, con la esperanza de garantizar alimento a su familia aún en detrimento de su propia vida.

Entre lágrimas y tragos amargos Louis recuerda el dolor de sus hijos, al verlo salir de casa cada madrugada hacia el basurero, donde a diario burlaba la muerte.

“Ellos saben que muchas veces uno sale de su casa a las cinco de la mañana, a buscar la comida y muchas veces se despiertan en la madrugada del otro día, pensando que de repente van a orinar y se van a volver a acostar y se consiguen con el doloroso panorama, de ver que su madre está lavando las heridas que trajo su padre a la casa. Porque bueno, así fue”.

Es por ello, que actualmente sus hijos ven con alegría las oportunidades que el gobierno bolivariano lleva a su hogar.

“Ellos se sienten felices también, ellos sienten esa transformación que uno está viviendo. Lo ven bonito, sienten también la esperanza de que mañana, bueno, puedo tener un carrito, acomodar la casa, mejorar la vida, pues”.

Esta historia podría seguir siendo la misma, pero gracias a la acción gubernamental ahora su realidad es otra. Los mal llamados garimpeiros son hoy los Industriales del Aluminio, un conjunto de empresas de producción social encargados de recolectar los desechos provenientes del tratamiento de este mineral.

“Nosotros sabemos que este proyecto no lo va a parar nadie porque ya nosotros despertamos de ese sueño en el que nos mantenían, en la oscuridad”.

La motivación de estos ciudadanos ha llegado a tal grado, que ahora sus expectativas de crecimiento no sólo están dirigidas a la recolección del material reciclable sino también a su tratamiento, para la producción de artículos de aluminio, tales como: ollas, cubiertos, tazas, vasos, etc.

Según indicó Juan Héctor Louis, ahora la meta es “construir nuestra empresa y convertirnos en transformadores del aluminio. Así como nos lo ofrece el gobierno: que podemos comprar la materia prima a Venalum para así trabajar con otras facilidades para que no nos quedemos en lo que éramos. Queremos pasar a otra actividad como así lo quiere el presidente Chávez”.

Sillas de rueda

Son numerosos y diversos los casos. También en Guayana un grupo de venezolanos que día a día luchan contra su discapacidad, se integraron a la actividad productiva a través de la conformación de la Cooperativa Grupo Fumaidi.

Es así como a partir del próximo año, por iniciativa propia, comenzarán la fabricación de sillas de rueda de aluminio.

Lo novedoso de esto —tal y como lo expresa Orlando González, integrante de esta asociación— es que a diferencia de las otras sillas éstas serán más livianas y de fácil traslado pues su diseño permite el desprendimiento de las ruedas y su posterior doblaje.

Al avanzar en este objetivo, muchos ciudadanos con dificultades motoras podrán adquirir a bajos costos un equipo que le permitirá salir al mundo y abrirse a las puertas de la productividad, ya que ahora el trabajo y el progreso es verdaderamente un derecho de y para todos.

Bordando el futuro

La conformación de cooperativas también llega al sector textil. Desde el año 2000 el Instituto Nacional de Capacitación Educativa (Ince) inició la formación de mujeres en Guri, un poblado ubicado en la región Guayana, para la confección de ropa y lencería.

De esta forma, se buscaba incorporar a la actividad productiva a un grupo de ciudadanas que llegaron con su familia a esta región, tras la tragedia suscitada en el estado Vargas en 1999.

Luego de cinco años, muchas de las habitantes de lo que ahora se conoce como ciudad Guri tienen contratos directos con algunas empresas básicas del país para la fabricación de los uniformes de sus trabajadores.

“Nosotros, a las empresas básicas, les hacemos los uniformes industriales, se hace lencería, uniformes escolares, monos deportivos, le pedimos el 50% y de ahí se compra la materia”, asegura Alma Rodil, una de las socias de la cooperativa.

Con este esfuerzo mancomunado también se benefician los pobladores de la zona, quienes pueden adquirir prendas a buen precio por cuotas en la “Textilera Guri”.

“Nosotros le trabajamos a Venalum, Alcasa, Ferrominera, Minerven. Aceptamos pedidos de cualquier empresa y también trabajamos para la comunidad. Hemos colaborado con Barrio Adentro, realizando los uniformes de los médicos”.

Para la señora Norma Díaz, otra de las socias de la textilera, esta iniciativa es: “algo nunca antes visto vale honestamente. Ellos nos visitan regularmente, una vez a la semana. Creo que esto es un potencial grandísimo, creo que podemos dar mucho más, ya es un potencial y a partir del año 2006 vamos a tener producción por todo el año”.

Contrato abierto al pueblo

Las empresas básicas de la Corporación Venezolana de Guayana no sólo han brindado apoyo financiero a las empresas de producción social para su constitución y desarrollo sino que también trabajan en pro de garantizarles contratos mediante su incorporación como contratistas.

Por tal razón, asociaciones cooperativas como Sermagen hoy tienen la posibilidad de prestar sus servicios para el mantenimiento general de Carbonorca, empresa encargada de procesar el carbón en Guayana.
Tal y como comenta Jairo López, miembro de Sermagen, la organización como empresas de producción social le ha traído muchos beneficios económicos, pues “nos cubre muchas de las expectativas y las necesidades que tenemos cada uno de nosotros”.

“Otra de las mejoras que vemos es que ya no estamos siendo explotados como dice el Presidente. Anteriormente trabajábamos en una contrata y lo que nos pagaban era un sueldo que apenas cubría parte de nuestras necesidades, y ya ahorita estamos trabajando por nuestra propia cuenta. Es nuestra propia empresa y ya por lo menos el capitalismo entre nosotros no existe somos un grupo de trabajadores unidos y cada uno de nosotros sabemos lo que significa la palabra cooperativismo”.

Al igual que Sermagen, actualmente en el sur del país las comunidades se están agrupando para incorporarse al desarrollo integral de la nación.

Empleos dignos no bastan

“El socialismo del siglo XXI propugnado por el Gobierno Bolivariano de Venezuela no sólo busca la inclusión y la generación de empleos directos, sino también un desarrollo integral de los pueblos”.

Por tal razón, en cada estado, municipio, parroquia o comunidad del país se encuentra un equipo trabajando en la optimización de los servicios básicos a través de las misiones para garantizar alimentación, salud, educación, vivienda, en fin, una vida digna a todos por igual.

Según lo ha expresado el presidente Chávez, no basta emplear a la población, la meta es que el Estado pueda brindar las mismas oportunidades a los más desposeídos.

Hay quienes nunca pudieron ingresar a una escuela producto de alguna discapacidad, entonces la escuela debe ir a su casa. Esa es la revolución en Venezuela.

La intención es construir un futuro adaptado a las necesidades de todos los venezolanos. Por ello, con la creación de cada empresa de producción social se articula también un núcleo de desarrollo endógeno, cuya función está orientada a impulsar la edificación de viviendas, módulos de Barrio Adentro (programa del médico en la comunidad), Casas de Alimentación (comedores), mercales (expendio de alimentos solidarios), entre otros servicios.

Empleos estables y bien remunerados para toda la población es la consigna de las empresas de producción social; dar respuesta a las necesidades de salud, alimentación, vivienda y educación son el lema de los núcleos de desarrollo endógeno. Todo esto aunado al desarrollo de la nación es el objetivo de la Revolución Bolivariana.

Fuentes
• Alocución del presidente Hugo Chávez Frías en su Programa “Aló, Presidente” nº 229.
• Entrevista al Ministro de Industrias Básicas y Minería (Miban), Víctor Álvarez.
• Entrevista a Oscar Rafael Perales de los “Industriales del Aluminio”.
• Entrevista a Orlando González de la Cooperativa Grupo Fumaidi.
• Entrevista a Jairo López de la Cooperativa Sermagen.
• Publicación de Miban: “¡Ahora existimos!, los Industriales del Aluminio”.
• Equipo de prensa del Ministerio de Industrias Básicas y Minería.

                                     Índice


• Nuevas oportunidades para el desarrollo ..................... 7
• Qué son los EPS? ....................................................... 8
• Desarrollo con sabor a pueblo ................................... 10
• Acción Gubernamental .............................................. 12
• Contra la competencia desleal ................................... 14
• Inclusión como bandera ............................................ 15
•Asistencia profesional cooperativa ............................. 15
•Experiencia sur ......................................................... 16
•Los industriales del aluminio ...................................... 17
- Testimonios ............................................................. 17
•Sillas de rueda .......................................................... 20
•Bordando el futuro .................................................... 20
•Contrato abierto al pueblo ......................................... 21
•Ejemplos dignos no bastan ........................................ 23


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